Ayudar o no ayudar?

_du_1049

Si los radicales de unschooling o educación libre vieran esta imagen me tacharían de su lista… jajaja! (Bromeo, o no).

Ayudar o no ayudar, es una de las grandes preguntas en la educación sin intervención, sin dirigir desde fuera… yo siempre explico que según la teoría NO!, no ayudamos, permitimos que el niño o la niña desplieguen sus habilidades para encontrar el camino para hacer aquello que quieren.

-Y cuando lo piden…?

Depende. Depende de qué está realmente pidiendo. Desde dónde. Con que intención. Qué tipo de ayuda?

Personalmente entiendo y comparto la teoría, si tu “ayudas” con las manitas a caminar a un bebé le privas de que haga el camino por él mismo y sienta la satisfacción más profunda de lograr lo que se plantea. Si ayudas a un niño a subir a un árbol o tobogán cuando él por si mismo no sabe llegar, lo pones en riesgo ya que su cuerpo, su inteligencia corporal no ha valorado los riesgos, no ha desplegado su potencial ni sus recursos y probablemente no sepa qué hacer una vez arriba más que pedirle a quien le subió que no le suelte la mano por que siente una gran inseguridad. Si tu ayudas a un niño a cortar el dibujo que quiere enganchar en su libreta por que a él no le sale, estas reafirmando su creencia de que él no es capaz. Y así un largo etcétera.

Es importante entender que si los padres estamos ayudando, haciendo por ellos, trasladando, subiendo, bajando, etc… y no dejamos espacio para que ellos lo hagan nunca sucederá, es más el niño o niña creerá que desde fuera siempre le solucionarán.

El mensaje que hay detrás de no ayudar es el de la CONFIANZA. Si yo desde bebé no me anticipo a su ritmo y no le ayudo a sentarse, a gatear, a caminar a subirse a los lugares, si no le acerco los juguetes, si no le doy de comer cuando lo prueba y le cae por todo, si no le pongo los zapatos cuando ella lo está intentando por que tengo prisa, si favorezco el espacio con escalones para llegar a la pica, pongo las cosas del desayuno a su alcance, coloco su ropa a su alcance, etc… le transmito un mensaje de YO SÉ QUE TU PUEDES HACERLO! Y cuando esté preparado lo hará.

Y en toda teoría siempre está la excepción. Hay veces que los niños necesitan sentirnos aqui y ahora y nos piden ayuda de cualquier tipo y en ese momento, a veces, es importante dar ese apoyo, esa asistencia, sabiendo que es una excepción y que responde más a una demanda de atención, una llamada de amor encubierta, un: caminas conmigo este tramo?

Y, cómo sabemos cuando les ayudamos o cuando les perjudicamos dándoles esa asistencia?

Estando presentes, cuando tu estás presente, escuchas con atención la situación, la demanda, contextualizas, ves más allá de las palabras, cuando no estás en tu mente que te recuerda la receta de cómo actuar, sino que sientes al niño en el presente, te sientes a ti misma y escuchas esa voz interior que te dice esto o aquello… entonces sabrás qué hacer. Cuando no estamos presentes, estamos charlando con amigas en el parque, o con el movil en casa, o con la mente en un problema que tienes que solucionar, cuando quieres que acabe ya, cuando quieres que no se queje, cuando estabas haciendo otra cosa y no sabes muy bien que ha pasado… actuarás según la teoría, la receta o haciendo lo que hicieron contigo.

He vivido la misma situación en diferentes ocasiones y os diré que he actuado distinto en ellas. Cuando, por ejemplo,  un hijo  me ha pedido que lo baje de algun lugar alto que se ha subido él solo, lo primero es intentar que lo haga él solo, le indico, le propongo, le aliento… y cuando se bloquean escucho… si es habitual y siempre me lo pide, o si es la primera vez, si está blandito, si ha pasado algo antes con sus amigos, si he estado presente, si me pide brazos y contacto por que he estado ausente… observo sin juicio y decido. Normalmente en ese tiempo de valoración, ya se ha bajado.

La imagen de arriba describe un juego que Auró (3) me ha propuesto, imitar a su hermano, como él no domina el trazo me ha pedido que le ayude a escribir una serie de palabras, quería hacer lo que dias antes había hecho Aran (6). Rápidamente he sentido su necesidad de contacto, de apoyo, de: – yo también puedo, verdad mama? Contigo, a mi lado. He sentido sin dudar que quería que estuviera por él, que jugáramos juntos y sí, que hubiera contacto físico. Las letras era lo de menos, las palabras también, aunque evidentemente se lo ha pasado muy bien haciendo de niño grande y seguro ha aprendido algunas letras. El contacto físico me lo ha pedido encubierto por que por la mañana habíamos tenido un pequeño conflicto y yo estaba distante. Esa ha sido su manera de pedírmelo, y yo se lo he dado. De hecho ha acabado abrazándome sentado encima de mis rodillas mientras escribíamos.

No hay recetas, no hay una única manera de hacer, has de sentir desde la presencia, la verdadera presencia, qué te dice tu corazón. Y que nadie ponga en duda lo que sientes que debes hacer, por que el hilo que une a una madre y a su  hijo/a sólo existe entre ellos y es sagrado, es el hilo que comunica vuestros corazones y usa el lenguaje del amor. Para mi es sagrado, respétalo y te respetarán.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s