Nueva Saga

Ot ha encontrado una nueva saga, dice que a la altura de Harry Potter.

“El clan de los gatos guerreros” o “Warriors” de Erin Hunter.

Desde que los descubrió, gracias a la bibliotecaria ha desaparecido otra vez entre letras. 6 libros en dos semanas… Fuimos a una segunda biblioteca, de otro pueblo, para coger los tres últimos que en la nuestra no los tenían…

Incluso estos días que estuvimos de camping se llevó los libros y entre baños en el mar y en la piscina y juegos de mesa leía y leía…

Sé claramente que los libros, la narrativa, las letras, las palabras son una de sus pasiones… lo veo en detalles como que le divierte encontrar la sílaba tónica de las palabras o averiguar de dónde viene una palabra, separar los prefijos de la raíz y encontrar otras palabras…

Nos explica las nuevas historias con tanta pasión que las palabras se le amontonan en la boca…

Y nosotros le seguimos, le proponemos más juegos, libros y actividades alrededor de su pasión.

Y doy gracias a las bibliotecas! Nuestro bolsillo agradece el préstamo interbibliotecari y tener bibliotecarias tan amorosas y atentas.

Pantallas…

Ordenadores de última generación.

En casa no tenemos tablets y no usan el ordenador más que para mirar pelis, buscar info o ver documentales o videos relacionados con sus intereses. No tienen teléfono ni videojuegos.

Nos preguntáis mucho sobre cómo gestionamos las pantallas y primero deciros que nuestra forma de vivir acompaña mucho nuestra forma de pensar.

Estamos bastante atentos a que sus necesidades esten satisfechas, las auténticas. Sentimos que las pantallas no son necesidades reales para lxs niñxs, son una sustitución, una forma de distraerles de la insatisfacción. Es nuestro punto de vista pero entendemos y respetamos otros. En nuestra familia lo hacemos así.

Sentimos clara la necesidad de juego libre, de construcción de sí mismos a través del juego y un videojuego o juego interactivo, a través de pantallas no satisfacen esa necesidad. Estan todavía en una fase muy corporal y manipulativa, desde los 6-7 (aprox) hasta los 12-14 empiezan a sentir necesidad de abstraer lo que a través del cuerpo aprenden, pero no es hasta la adolescencia que su cerebro está preparado para conceptualizar y aprender desde lo abstracto. Usando la parte más mental de ellxs.

Lxs niñxs viven desde el cuerpo, desde la experiencia corporal sobretodo, quitarles tiempo a estas vivencias manipulativas, sensoriales, experienciales me parece que es conducirlos demasiado rápido al mundo mental y abstracto, para el que muchos no estan preparados creando lagunas de aprendizaje.

Ofrecemos experiencias, juegos y vivencias que estén relacionados con el cuerpo sobretodo, con la parte imaginativa y creativa desarrollando primero esta parte de su mente. Sabemos que son la antesala de aprendizajes más complejos que ya llegarán. Nuestro entorno está lleno de imputs que les llaman más que la TV o que los videojuegos y sobretodo nuestra presencia apoya todas estas experiencias. No queremos disimular, sustituir o invisiblizar nuestra ausencia con pantallas.

Cuando nos piden ver pelis más de lo habitual ponemos mirada en qué sienten carencia: socialización, experiencias nuevas, demandas no atendidas, presencia…? Es para nosotros una alarma, un toque de atención y desde ahi podemos recolocarnos y ofrecer o atender su necesidad real.

Podemos estar una semana sin oir hablar de pelis o TV… Y sé que hoy en día no es lo habitual. Ellos decidieron los tres juntos que verían una peli en familia (normalmente en fin de semana) y verían el equivalente a una peli en dibujos otro día de la semana. A veces se les olvida y no lo hacen, otras piden extras… Y entonces ponemos mirada.

No pensamos que las pantallas sean buenas o malas… Creemos que no son necesarias tan pequeños. Llegará el momento en que sí y acompañaremos esta nueva etapa igual que el resto, con confianza y amor.

Eso sí en su juego simbólico introducen las pantallas naturalmente, no son tontos ni ciegos y ven lo importantes y presentes que están en la sociedad. En la foto de arriba juegan a ser espías del ciberespacio.

Letras…

Desde que les enseñé a jugar a este juego

Lo recordáis? Decides una letra y tienes que rellenar las casillas con las palabras que empiecen por esa letra correspondientes al grupo arriba indicado.

Pues desde que empezamos a jugar a esto los niños me han hecho demandas sobre lectoescritura.

Ot(10) me ha pedido aprender a escribir con letra ligada, su teoría es que así irá más rápido. Aran(8) me ha pedido practicar la escritura para dominarla y la lectura para agilizar y aprender vocabulario y Auró(5) me ha pedido aprender a escribir más para poder jugar.

Así que con un plan de dedicar cada dia media hora aproximadamente estan aprendiendo lectoescritura juntos pero cada uno su nivel…

Aran quiso hacer a la vez letra ligada y mayusculas, pero el segundo día me dijo que no, que primero mayúsculas y después ligada.

He imprimido material de la web para que practiquen letras. Y he comprado unos libritos para llevarnos de viaje y sigan practicando.

Lectura en voz alta

Quién dice que no pueden disfrutar de la lectura aunque no sepan leer?

En casa leemos en voz alta cada día que podemos, para uno, dos o para todos. Vamos viendo cómo se van enganchando a medida que crecen, Auró(5) ahora empieza a mostrar interés y escuchar, antes no prestaba atención, dormía o se miraba sus comics.

Los mayores lo disfrutan mucho, piden cada día, es una actividad que une mucho a nivel familiar . Además de fomentar el amor por la lectura.

Ahora sí!

Volvimos a colocar la cámara para registrar animales (ver post aquí), buscamos un buen lugar, hicimos una excursión y valoramos diferentes localizaciones hasta encontrar la perfecta. Probamos orientaciones y ángulos diferentes de la cámara y la dejamos un par de dias. Pusimos comida cerca en diferentes puntos… Y esta vez sí!!! Tenemos registrados: jabalíes, un zorro y una “janeta”.

Genial!! Ilusión y alegría per todos los poros.

Hemos vuelto a dejarla a ver que sucede esta vez, pero de momento estamos supersatisfechos!!! Ot ilusionado y con motivación extra por encontrar más localizaciones perfectas!

Seguimos!

Museo de la Ciencia

Ir al museo de la ciencia siempre es un buen plan.

Somos asiduos pero desde el final del embarazo, nació el peque y con tantos virus no habíamos podido ir, pero hoy era el último día para ver el esqueleto de un Tiranosaurio Rex, así que con bebe en el foulard hemos pasado la mañana allí.

Una vez impresionados con el esqueleto, que han visto cómo lo iban desmontando y han alucinado, nos hemos dado una vuelta y siempre hay cosas nuevas que descubrir.

Aquí sería fácil que nos hicieran un montón de preguntas pero normalmente no sucede, experimentan, tocan, observan, flipan y a veces, puntualmente, te preguntan. Nos cuesta mordernos la lengua porque hay un montón de cosas explicables pero nos la mordemos! (A veces no lo podemos evitar) Pero preferimos que ellos investiguen a su manera cada uno y integren a su tempo, si tienen preguntas las harán pero lo más probable es que lo hagan en otro momento.

Cada uno a su manera

A Auró le encanta el ábaco. Un día vio que lo usaba su hermano, hace mucho tiempo, y un día su padre lo sacó para responder alguna pregunta… Desde entonces lo tiene a mano. Para sumar cosas.

Es curioso cómo los tres aprenden diferente, en ritmo y en forma, y también en las herramientas y medios que les son más afines. Uno es más de cálculo mental, otro de reglets y base10 y Auró de ábaco.

Tener diferente material nos permite dar esta posibilidad a cada uno. Pero sin caer en el miedo que sin material no aprenden, es ofrecer diferentes formas o observar cómo es cada uno para crear el material u ofrecer los medios que cada uno necesita.

Otra curiosidad es el lugar y el momento, a Auró le gusta jugar con el ábaco normalmente al atardecer, cuando o su padre o yo preparamos la cena. Sin decir nada lo va a buscar y se pone a hacer sumas y pregunta cosas o nos pide que le digamos cantidades que sumar…

Y como veis en la primera foto, si puede ser, se lo lleva a la cocina con nosotros.

Naturaleza, animales y amor

Esta ficha sobre animales se la diseñé a Ot hace unos meses, él me dijo que quería estudiarlos y no sabía cómo, yo busqué por internet trabajos y estudios sobre animales y todos compartían este tipo de fichas, donde se describen y se miden y se observan desde un lugar científico y empírico.

Nunca les hizo caso.

Nunca rellenó ni una.

En mi se despertaba una rabia contenida cada vez que me decía que quería saber más de animales. Me acordaba de las fichas, nunca rellenadas.

Hacía libretas de animales donde dibujaba pero casi no escribía, recortaba fotos de los que más le gustaban pero sin clasificación alguna, la que sabe es para saber qué y dónde buscar. Siempre sobre sus preferidos, que son muchos.

Documentales, libros, juegos de cartas, telescopio terrestre, etc. Material y material sobre animales pero él no entraba en la parte empírica y científica, en definitiva, en la parte académica.

Yo no entendía porque. He llegado a pensar de todo, que no tenía disciplina, que era un poco disperso, que quizás le faltaba ejemplo, que no le motivábamos o le acompañábamos bien, etc. (Siempre negativo, nunca positivo)

Cuando hicimos lo de la cámara para registrar animales en el bosque, vi el brillo de entusiasmo del que tanto habla Andre Stern en sus libros, así que motivación no le faltaba. Entonces? Que ocurre que no profundiza? Que no evoluciona? (A mis ojos).

Hasta que hoy, leyendo un libro sobre naturaleza he entendido el porque.

Mi amor por la naturaleza no tiene que ver con la parte biológica, científica o empírica de ella, no tiene que ver con la parte medible ni académica… tiene que ver con lo que me aporta y veo que aporta a mis hijos, con la parte profunda y trascendental, la sensorial, incluso la espiritual. Tiene que ver con la parte de la naturaleza que me nutre, que me llena y no sé explicar porque, esa parte que veo cómo nutre y equilibra a mis hijos simplemente de estar en ella, esa parte que despierta en mis hijos la felicidad, la curiosidad, la plenitud, esa parte que tiene que ver con la relación cuerpo-naturaleza, esa comunicación sutil de los elementos naturales y mi cuerpo… Todo tan inexplicable, poco medible y cero científico.

Ahora entiendo que Ot no quiere aprender, tampoco, de momento, esa parte medible y científica, analítica, empírica o académica de los animales.

Ot quiere estar con ellos, sentirlos, ver como se relacionan, como cazan, como paren, como conviven entre especies, como funciona el equilibrio natural desde un lugar profundo, esencial, sensorial, espiritual… Sentir su cuerpo en relación a sus animales preferidos. Sentir lo que ellos sienten. Aprender de ellos cómo viven a nivel cotidiano para llevarlo a su vida. Como cuando hablamos del nacimiento de su nuevo hermano, que vio con entusiasmo, y lo compara con el de los felinos. Como cuando decide qué forma de defenderse del peligro cree más adecuado para él cogiendo de referencia a las serpientes, pumas o monos. Como cuando nos dice que quiere fotografiar animales como los de National Geographic para estar cerca de leones y elefantes. Como cuando nos dice que quiere ser de greenpeace porque el humano es el único que no respeta el equilibro de la naturaleza que tanto admira.

Ot tiene una curiosa relación porque en la misma proporción que le apasionan les tiene miedo. Su padre y yo siempre decimos que es porque nació y creció (sus primeros años) en la ciudad gris. Yo siento cada vez más que es un reflejo del miedo a su propia naturaleza, animal, instintiva y que su gran curiosidad por ellos es el reflejo del impulso de amor por conocerse y explorarse interiormente, para aceptarse y poner luz donde a veces ve sombra en él mismo.

Conocer a los animales, entenderlos y sentirlos para él, desde un lugar inconsciente, es un trabajo de desarrollo personal y autoconocimiento interior.

Hay quien lo hace a traves del arte o del juego simbólico, él a través de la naturaleza y los animales.

Volviendo a las fichas… Otra vez más mi mente educada y escolarizada se ciñe a “ver” sólo una parte y el miedo a no saber cómo acompañar sus intereses rigidiza mis ideas.

Agradezco al libro “Somos naturaleza” de Katia Hueso la inspiración. Y a la naturaleza su generosidad, siempre digo que soy mejor persona desde que vivo en el paraíso.

Una mañana cualquiera

Esta es la estampa de una mañana o tarde cualquiera.

Legos desplegados en el suelo, las puertas de los armarios abiertas, uno leyendo o jugando solo, los otros trabajando en algo, despliegue de material, varios juegos empezados, restos del proyecto anterior…

De lo que más me gusta de no ir al cole es que tienen Tiempo, para hacer y deshacer, para jugar solos o los tres, para aburrirse y crear, para empezar y no acabar, para salir y estar dentro, para hacer sus proyectos y dejarlos para otro momento, para comer y descansar, a su ritmo, para decidir, para desaprovechar, tiempo de vacío, de experimentar… Tiempo sin obligación ni horario, sin objetivo ni expectativa, sencillamente TIEMPO en el que son sin más.