Confianza

_DU_3627.jpg Para mi la manera de trabajar la confianza de un niño es el permitir y fomentar el movimiento libre.

Quien me conoce sabe que para mí uno de los pilares importantísimos de la educación respetuosa es el movimiento libre (buscar Emmi Pikler). Si desde bebé acompañas a tu hijo en su desarrollo motriz sin interferir, es decir, sin motivar, enseñar o reprimir, la confianza y autoestima tiene una buena base.

Si él conoce la herramienta que es el cuerpo desde su sentir, a su ritmo, a su manera; Si él se desarrolla, aprende a gatear, caminar, trepar, saltar, etc a su ritmo y a su manera, sin prohibirle y sin motivarle; Si él siente la conexión con su intuición, conoce sus límites, sus capacidades y habilidades; Entonces la confianza en sí mismo, la conexión con su saber interno, la autogestión de sus habilidades y sus talentos está garantizada.

Un niño necesita que tu confies para poder confiar en él mismo. Necesita que le dejes espacio para explorarse, para explorar, para probar, para equivoscarse, para seguir, para parar, para arriesgar, para traspasar… Y necesita que le crees entornos ricos de experiencias motrices y de experimentación. Desde aquí se cultiva la confianza, después de muchas experiencias llegando a su objetivo, consiguiendo lo que se proponía, arriesgando, equivocandose y volviendo a probar, dominando la nueva hazaña, el niño registra una y otra vez en su memoria celular: YO PUEDO!

Y ese yo puedo le servirá para toda la vida, para todas las circunstancias, para todos los retos que se plantee, ya sea una carrera o tener pareja, buscar trabajo, perseguir un sueño, o tener un hijo.

Aquí empieza el camino, a veces da miedo, pero es importante trabajarse el miedo, acompañarlos con respeto y confianza no siempre es fácil, como siempre digo, a nosotros no nos educaron así. Pero merece la pena el cambio de mirada, el esfuerzo por traspasar algunos miedos automáticos para ver cómo crecen y se desarrollan llenos de amor y confinaza en sí mismos.

 

Primeras letras

_DU_0403Las primeras letras de Auró(4).

Cómo ve a su hermano mayor escribir, al otro que empieza a tantear las letras, él quiso un día escribir letras. Yo le escribía y él las copiaba. (En boli las mías, en rotulador las de él).

Primer paso en lectoescritura oficial. Puede ser que, en mucho tiempo, no vuelva a pedir pero su conexión neuronal se está estableciendo. Qué casualidad que tenga que ver con el momento aproximado en que ha cambiado la manera de coger el lápiz, tal como explicaba aqui.

Veremos como continua este proceso de aprendizaje de lectoescritura.

Lo que más me impactó es que se emocionaba y se reía cada vez que conseguía escribir una letra. Se partía de risa… La primera experiencia fue muy divertida, y yo pienso que la emoción que ha gravado a la conexión neuronal que tiene que ver con la escritura es la alegría.

Si como dicen los expertos: el aprendizaje auténtico está siempre asociado a la emoción (sin emoción no hay aprendizaje), y la emoción que él vivió era la alegría y la satisfacción, quiero creer que él relacionará la escritura con la diversión, por que se lo pasó en grande!

Más juegos de cartón

Encontrarme a Aran (7) así, es habitual. En silencio, solo, en la habitación, a cualquier hora, maquinando algo.

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Le hice las fotos y me fuí, no quería interrumpir, aunque acostumbrados a nuestra presencia en silencio, a que les hagamos fotos y que estemos sin estar, cuando empiezan algo solos, en su silencio, preferimos dejarlos en su proceso, estamos cerca por si necesitan asistencia, pero mejor les dejamos.

Lo dejó a medias. No pasa nada, eso de querer que empiecen una cosa y la acaben seguido para mi no es natural, sobretodo en edades tiernas. Al cabo de dos dias siguió, le surgió otra nueva idea con un nuevo material, y lo completó con otro invento.

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Un robot con teléfono comunicador.

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Un teléfono para robots. Como los robots no hablan se comunican con este aparato.

Y para hablar se coloca así:

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El cartón sigue siendo el material por excelencia de inventos y creaciones.

Qué aprenede? Lo que yo pude ver: empieza a trabajar con herrmientas específicas (compás, regla, cartabón) y empieza a calcular medidas para que sea simétrico, trabaja la simetría, las figuras geómetricas y cómo dibujarlas para que sean exactas, etc. Matemática aplicada, geometría.

A nivel emocional sigo convencida que este tipo de juegos trabaja la autoestima y confianza, tengo una idea y la llevo a cabo, busco la manera, si no me salgo, paro, hago otra cosa, y vuelvo, hasta que lo consigo. Es un aprendizaje de proceso de trabajo, de proceso de vida. No se da por vencido, busca las soluciones más optimas sin ser exactamente su idea inicial, se adapta, se sorprende, cuando se cansa lo deja, sin frustración, sigue otro día, cuando le surge una nueva idea… así hasta el final, el que él decide.

A mi me suena a proceso de trabajo científico, no os parece?

Y, como siempre,  habrá un montón de aprendizajes que no veo.

Construyendo en la naturaleza

Ahora que se acerca el buen tiempo y ya que vivimos en un paraiso natural, cada mañana intentamos hacer una excursión, larga, corta, o improvisada. A veces es un paseo, a veces con bicis, a veces en silencio, a veces se llevan juegos en una mochila, o herramientas…

Hemos visto que en la naturaleza la imaginación se dispara, yo creo que es por la mezcla de movimiento libre, material desestructurado, y espacio harmónico. Creo, cada vez más, que estos son los ingredientes básicos para que el niño se sienta bien y se dé el aprendizaje o desarrollo sano. Y todos esos ingredientes se dan en la naturaleza.

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Curso de dibujo

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Hemos empezado un curso de ilustración online del dibujante Puño, que además de artista es profesor, y nos está encantando. Para empezar lo hacemos a nuestro ritmo, los lunes sin horario fijo, cuando los nos apetece nos sentamos en las mesas de trabajo de su habitación, repasamos el capitulo que nos toca i nos ponemos a dibujar. Recuerdo que algunas veces cuando los niños eran más pequeños se frustraban mucho al dibujar a mi lado porque no les salía como a mi (no soy un fiera pero algo garabateo), a través de los contenidos del curso y sin hacer ningún caso a la opciones evaluativas que ofrece, parece que hemos podido dejar de lado las expectativas, los Muy bien!, los No me sale!, y entramos en una dimensión de introspección con el dibujo, con la conexión mano-mente, con los diferentes niveles de figuración, con las posibilidades de la representatividad, con la técnica del dibujo y conceptos que irán saliendo: línea, mancha, perspectiva, volumen, luces y sombras.

De repente me parece muy importante y sano poder ilustrar ideas, pensamientos y emociones con las manos y a través del dibujo, cultivar una forma ancestral de entender el mundo, de recrear y crear con el espíritu de conocer y conocerse mejor. Estamos descubriendo en el dibujo un buen acompañante de viaje.

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Aprendiendo entre cabañas

Las cabañas desde pequeños traen grandes aprendizajes y experiencias. Quién no ha jugado a las cabañas?

Des de pequeños como todos los niños, mis hijos han sido fans de hacer cabañas, desde muy sencillas y ayudados por nosotros hasta más complejas y hechas íntegramente por ellos.  La necesidad nace de crear espacios de seguridad, cerrados, donde esconderse, donde recogerse, donde practicar el adentro y el afurea, el cerrado y abierto… también de crear espacios propios, MI casa, donde sucen y guardan sus cosas.

El juego simbólico de construir una casa es, en general,  para reproducir con más fidelidad las dinámicas de los adultos , y ellos proyectan su necesidad de encontrar su lugar en el mundo.

La casa también es el símbolo de su espacio interior. Una cabaña, casa o construcción, es el hueco afectivo donde los niños se sienten envueltos, contenidos, y protegidos, donde experimentan sus propias fronteras corporales en relación con la envoltura que lo cubre. (El juego simbólico ed. graó)

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La cabaña más simple ya es un aprendizaje de equilibrio de fuerzas, de trabajo con la gravedad, de entender la físca desde el cuerpo. Una construcción tan sencilla como un  Dolmen, buscando cubrir la necesidad de poner un techo y que éste se sostenga.

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Poco a poco se van sofisticando.

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Utilizan diferentes materiales, pruebas y más pruebas y empiezan a necesitar accesorios: pinzas, dónde sujetar, puertas, suelos…

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Prueban y prueban en diferentes épocas, de diferentes maneras, diferentes lugares.

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En estas construcciones encontraban soluciones cómo usar una columna de cojines a modo de pilar, para sostener el techo. Ponían mantas para que no entrara el frío (concepto de aislamiento).

caban%cc%83a-con-vigas1caban%cc%83a-con-vigasY el último hallazgo la construcción con vigas. Usan los churros como vigas donde apoyar el techo. Aran(6) se fijço en el techo de nustra casa, construida con vigas de madera y la imitó. Consiguió un techo mucho más estable.

Lo que aprenden con el simple juego de construir cabañas es impresionante, yo veo una parte pero la más rica es la parte que no veo.  Aprenden desde solucionar conflictos, repartirse el espacio, proyectar espacios, siststemas de constrcción y emcionalemente se construyen a sí mismos, en cada pared y cojín que colocan, también juegan a destruirlas, juego maravilloso para poder trabajar la separación, el desapego, el duelo, etc.

Una vez más el juego supera con creces cualquier sistema pedagógico o de aprendizaje, o entrenamiento de la mente, sin duda.

Un día de cada día

Hoy os presento un día normal en nuestra vida de freeschoolers, para todos  todas las que me preguntáis, cómo es un día normal, cuando aprenden, qué hacen, como gestionamos actividades y demás.

Para mi lo más difícil es gestionar las necesidades tan diferentes del mayor y pequeño a la vez. Pero poco a poco voy aflojando y permitiendo que todo se de a la vez, sin sentir que no dedico total atención a uno o a otro.

Cada día es diferente por que los niños marcan el ritmo y la secuencia pero hay cosas que para nosotros es importante para la salud física y mental de todos así que hay cosas que por la mañana, por la tarde o cuando sea hacemos o intentamos hacer. Por ejemplo salir fuera, hacer una excursión o estar en contacto con la naturaleza. Aunque llueva, haga frío intentamos salir un rato, si se convierte en todo el día estupendo!.

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Vivimos en un lugar privilegiado así que el paseo o excursión siempre es deliciosa para los sentidos. Este día encontraron una zona con varias ramas secas, caíadas y decidireon empezar una cabaña.

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Estuvieron organizando qué iba a ser el tejado, qué iba a ser las paredes, etc. Estuvieron bien bien media mañana, se quedaron a medias, así que queda pendiente volver otro día.

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Al volver de paseo o excurisón normalmente necesitan recogimiento, juego de suelo, con las manos, juego simbólico.

undia5.jpgundia6.jpgMontaron una fortaleza para los cliks con las maderas de construcción. Un juego en el que entran los tres. Muy divertido escucharlos.

Al cabo de un buen rato se cansaron del juego y el mayor decidió seguir haciendo cosas suyas, ya pasan a la parte del día en que están haciendo cosas solos, cada uno lo suyo. En este momento trabajamos los proyectos en los que están inetresados, normalmente.

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Ot (8) sigue con su proyecto de animales. Fichas de animales, describiendo las características principales.

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Aran (6) está haciendo una especie de revista. Le encantan los catálogos de cliks y está haciendo su propio catálogo, con las cosas que a él le gustan. Corta, maqueta y pega, y quire poner títulos y escribir cosas.

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Auró (3) recorta un poco, imitando a sus hermanos pero rápidamente se va a lo suyo, tiene una estantería a su alcance con material no estructurado. Aquí cogió los aros y muñecos de madera y clasificaba por colores, hacía montañas, las derribaba… etc.

El pequeño es el que más cambia de juego, como es normal, en el rato que el mayor está haciendo una actividad él juega, come, monta, desmonta, y pinta mil veces. Y si puede molesta un poco a sus hermanos para que le hagan caso. Ahí estoy yo poniendo límites y acompañando, ya os he dicho que esta es la parte más díficil, para mi.

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Después ya es la hora de comer, parada técnica, pero no mucho rato, no os penséis. Si ha habido mañana de calma llega la tarde de movimiento. Por la tarde está normalmente su padre con ellos. Hacemos relevo y yo trabajo.

La tarde empieza con juego de “luchas” o sala psico, juego psicomotriz, ponemos un colchón en el suelo, descolgamos las anillas y juegan con el cuerpo y los cojines.

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Los peques siguen jugando con el cuerpo, se montan juegos simbólicos, de yo soy tu eres, y ahora hacemos esto y lo otro. El mayor prefiere ir a pintar, sigue con otro proyecto que quiere hacer. Está dibujando animales tamaño tarjeta, aprox, que quiere plastificar y hacer cartas para poder jugar o colocar con velcro en un mapa mundi grande. Yo le sugerí lo de plastificarlos para que no se estropearan, él quiere situarlos en el mapa para saber dónde están y que animales conviven.

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Después de esto le pidieron a Jordi que les contara una historia, Jordi les cuenta historias inventadas de entre media hora y una hora. Sigue una historia con personajes y demás, muy profesional. Realmente explotamos en lo que somos buenos, por que a mi se me haría difícil. Esta demanda es a la hora que nos pedían dibujos (TV) pero lo han cambiado por historias, a veces nos piden dibujos, pero no siempre.después  se quedan bastante introspectivos, sobretodo el mayor, tengo la sensación que se queda imaginando la historia en su mente, mientras los peques vuelven al cuerpo.

El día ya no da para más, después prepramos cena. Cenamos. Y por la noche, des de este verano, hemos instaurado leer en familia, nos sentamos todos en el sofá, y un adulto lee un libro en voz alta. Ahora estamos leyendo Orzowei de Alberto Manzi. Jordi lo lee y los demás escuchamos, bueno, puntualizo, Auró duerme.

En este día no fuimos a ver amigos ni habían empezado las extraescolares así que más adelante os pasaré un día normal de invierno.

Y para los que os preocupe la socialización, en otro post os explicaré cómo lo hacemos.

 

Pintar para volver al ritmo interno

Hace dos días que Aran (6 años) habla como un bebé, le cuesta dormir, come regular, nada le apetece, está como cansado… pensé que necesitaba mami, atención no dividida por mi parte, estar por él exclusivamente. Y probé de hacer cosas con él, no quiso.Pero me pidió hacer manualidades o arte.

Dos días haciendo propuestas artísticas y he entendido qué pasaba, Aran tiene una capacidad de introspección, de estar consigo mismo increíble. Es muy respetuoso con sus ritmos, sus necesidades, sabe qué necesita y es fiel a sus intereses y a su saber interior, no es fácil de doblegar por el de afuera ni permite fácilmente el chantaje a cambio de afecto. Le da igual, dice. Y claro después de vacaciones, en furgo por ahí… su ritmo interno ha sido alterado, lo ha vivido muy bien, el que mejor de los tres, se ha adaptado al verano y sus circunstancias perfectamente, pero ya hemos vuelto, su padre y yo ya hemos empezado el ritmo pero ellos están a medias y necesita recuperar su ritmo. Cómo? Pintando. Recuperar su parcela de introspección mientras pinta, trabaja con las manos, corta y pega… Es tan sabio, aprendo tanto.

Dos días de propuesta artística mañanera:

 

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Hoy se ha dejado entrever el Sol ligeramente, tras un velo de nubes.
Hoy los niños por primera vez se han ido solos a hacer una excursión larga.
Ha venido Aran, (el mediano) y como si nada…
“Anem al dipósit…”
Qui?
“Nosaltres…” (els nens)
Ah!
“Us ho dic per que l’Ot i l’Auró ja van cap allà…”
Jordi me mira disimuladamente con cara de “tranquila, todo está bien…” Frunzo el ceño…
Aran coge una mochila, agua y me pide algo de comer, y le doy nueces…
Me debatía entre hacer un comentario represor miedoso, rollo: “aneu amb compte, vigila l’Auró, vols dir que arribareu tan lluny…? i si ens espereu?” y decirles directamente que no. Pero la tranquilidad de Jordi, su mirada de confianza… y lo rápido que ha sucedido todo, no he dicho palabra.

Qué dificil es sostener todas sus necesidades cuando nacen, cambiar el chip y entender que cuantos más brazos, mimos y “teta”, más seguros estan de sí mismos y más autónomos seran, que cuanta más libertad tengan de ser quienes ya son, que cuanto más aceptamos con amor sus emociones, sus ritmos lentos o rápidos, sus encuentros con el otro y con la vida sin intervenir, simplemente acompañándoles en SU vida, más confianza tienen en ellos mismos y en la vida.
Y mientras miramos esa dificultad y vamos soltando miedos y creencias, ellos crecen y caminan cada vez más sueltos, más independientes, te necesitan menos y cada vez miran menos atrás para ver dónde estás…

Y hoy sin más, des de la confianza y la tranquilidad como si lo hicieran cada día, se van, los tres, con su mochila y sus lanzas a explorar la montaña por caminos ya transitados.
Una mezcla de emociones me recorría el cuerpo, y las observaba desde el asombro inocente de que sí, de que es verdad… confían, son autonomos, se conocen y se saben y con todas las herrmientas internas propias se van a explorar el mundo y con la certeza de que cada vez van a ir más lejos, allí donde sus sueños les guien.

Hoy he esperado que volieran cámara en mano para retratar el día de hoy como símbolo de la confianza, que a veces tiembla y a veces no la siento. Ahora tendré dónde mirar para recordar por que hacemos lo que hacemos y de la menra que lo hacemos.

Nueva etapa

Hubo un día que los niños empezaron a pedirme aprender cosas…

Cuando eran bebés, y hasta los 5 o 6 años, era fácil para mi acompañarlos siguiendo la filosofía de educación libre, prepararles espacios según sus necesidades y ellos escoger qué hacer, estos espacios se convirtieron en  material que guardábamos en lugares que ellos ya sabían y cada día me pedían según se levantaban…
“hoy queremos barro, yo pintura, yo acuarela…
“quiero saltar, me pones el columpio?
“mama, me pones agua  y me das aquel colador tan chulo… y aquello que pasa el agua y es transparente…
Al final la mayoría de cosas estaban a su alcance y ellos iban y lo preparaban, yo me los encontraba ya enfrascados en su quehaceres…

Pero llegó un momento que eso ya no les interesaba tanto… Al mayor sobretodo ya no usaba esos recursos, paulatinamente y poco a poco su interés se transformaba. Coincidió con que aprendía a leer muy fluidamente y se pasaba la mayor parte del tiempo leyendo.

Y empezó a preguntar. Por que esto, por que lo otro, y si… qué pasaría, no entiendo esto, por que pasa esto… cuando… Yo le contestaba con lo que se me ocurría, pero empezaba a hacer preguntas que ya me tenía que informar, que no sabía así a voz de pronto o no sabía en absoluto.

Y hubo un día que me pidió aprender cosas como los otros niños.

Ay! mi filosofía educación libre se tambaleaba, cómo hacerlo… siguiendo sus intereses! ya.. pero cómo sin intervenir y sin ser directiva, me tenía que poner a explicar cosas y preparar material como los del cole… y eso era ser directivo? cómo puedo enseñarle cosas de una manera experiencial y no directiva si yo, quien se lo tiene que “enseñar” , he sido educada directivamente y para nada siguiendo mis intereses, sino los de un curriculum.

Todo un reto… así que me puse a investigar cómo lo hacían otras familias, en otras culturas, otras maneras de pensar, etc…

Cada uno lo hace como pude, como quiere, como le sale… Así que ahora estoy en proceso de prueba de maneras diferentes de responder a sus intereses sin dejarme llevar por mi automatismo directivo o curricular, y sin darme cuenta colarles cosas que en realidad no habían preguntado o no tienen interés.

Lo que sí he entendido es que empieza una nueva etapa, que ofrecerles muy variadas experiencias para que vean todo lo que hay y puedan discernir lo que les interesa de lo que no, es mi tarea ahora. Mostrarles cómo funciona el mundo, qué hay en él y qué tantas cosas se pueden hacer en él para que experimenten, vivan y prueben y sentir en qué vibran, y que no les llega.

 

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